Hace ya un año y dos meses que se fue Jordi de la empresa, uno de mis mejores amigos y quien me había enchufado en la misma, pero Manu, que se había unido al equipo hacía unos meses, digamos que cubrió el vacío. Ahora se acaba de ir este último y la verdad es que siento que me quedo solo puesto que compartíamos risas y horas de charlas sobre nuestras aficiones que eran muy parecidas.
Tengo muy buenos compañeros y en definitiva estoy a gusto, pero es el sentimiento con el que he empezado hoy el día en la oficina.
De Profesional, Reflexión.